[Día mundial del agua] ¡Aumenta su consumo!

Nuestro cuerpo está compuesto por alrededor de un 70 a 75% de agua, lo que demuestra lo indispensable que es para nuestro organismo contar con un nivel adecuado de este líquido. Loreto Moreira, nutrióloga de Clínica Avansalud explica que el agua es crucial para muchas reacciones enzimáticas que ocurren al interior de las células y que permiten que el cuerpo funcione en forma correcta.

“Además es el componente principal de los fluidos del organismo, como por ejemplo el que lubrica las articulaciones, mantiene el cerebro y la médula espinal suspendidos en sus estructuras, entre muchos otros. El agua también contribuye a la regulación de la temperatura corporal, eliminación de toxinas y mantención de tonicidad y elasticidad de la piel”.

El agua está presente en cada órgano, por lo que si una persona se deshidrata, el funcionamiento celular colapsa, así como también los órganos.

¿Cuántos litros tomar al día?

Según la Organización Mundial de la Salud, la ingesta mínima es de dos litros de agua para adultos y 1,5 litros para niños desde los 4 años. Para los menores de 4 años, se recomienda entre 500 ml y 1 litro. Se debe consumir fundamentalmente en situaciones que propicien la pérdida de líquido como la permanencia en climas cálidos y/o secos, sudoración excesiva y de forma indispensable, durante y después de realizar ejercicio. “Beber agua en exceso no causa daños, ya que si es demasiado abundante en el cuerpo, se elimina por los riñones e intestino”, afirma la especialista.

¿El cerebro también necesita agua?

La nutrióloga de Clínica Avansalud, señala que el cerebro se compone aproximadamente de un 75% de agua. “La barrera hematoencefálica que es aquella que se ubica entre los vasos sanguíneos y el sistema nervioso central, impide que muchas sustancias tóxicas la atraviesen y permite también el paso de nutrientes, oxígeno y agua. Esta barrera es extremadamente selectiva al tránsito de distintas sustancias, pero no al agua, es decir, si una persona no toma suficiente agua o se deshidrata, el porcentaje de agua del cerebro se verá afectado, y con esto aumentará la concentración de sustancias que normalmente se encuentran diluidas en agua, provocando alteraciones, enfermedades e incluso la muerte”, afirma la especialista.

Y para quienes no les gusta el agua La doctora Moreira dice que quienes no les gusta el agua pueden beber líquidos compuestos por agua, como el té, aguas de hierbas, mate y jugos naturales. “No se recomienda consumir bebidas o jugos artificiales ya que no reemplazan el agua y tienen un gran porcentaje de azúcar añadido”.

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