Niños y vanidad

Habituados a que desde pequeños sus padres se preocupen de su higiene, la nueva generación de niños ya tiene incorporado el hábito de uso de cremas y bloqueadores, cosa que no hace mucho años era impensado. En la actualidad, nos encontramos con pequeños que dentro de su rutina ven el uso de estos elementos como algo tan cotidiano como el cepillado de dientes. Esta excelente práctica poco a poco se ha hecho común, en algunos casos incluso, se ha transformado solo en el primer paso de una completa rutina de belleza que llevan a cabo los más pequeños de la familia. Antes de salir de casa, las cremas, brillos labiales para ellas, ceras para el pelo para ellos, fragancias en ambos casos y los infaltables accesorios son la rutina perfecta para comenzar el día.

Dentro del rubro de la belleza, este nicho prácticamente inexistente hace algunos años, hoy tiene sus propias líneas y productos. Es así cómo ellas, ya no quieren usar el maquillaje de mamá, sino el propio; y ellos, no quieren el gel de papá sino que ceras porque levanta mejor el cabello y en general ya no comparten los mismos gustos, por ello exigen sus propios artículos.

Una de las marcas que se ha sumado a esta tendencia es Esika, quienes han percibido este fenómeno en todo Latinoamérica. Denis Basso, experto en belleza de la compañía, señala que “esta tendencia tendrá impacto positivo en las nuevas generaciones, ya que al adquirir el correcto cuidado de la piel se logran mejorar notablemente la salud del rostro, sobre todo en los periodos más complicados del crecimiento como la pubertad”.

Pero no todo es positivo, ya que existen productos que no son recomendados para el uso diario en pieles tan jóvenes, como los maquillajes, por más que tengan propiedades especiales no son diseñados para pieles en desarrollo.

El cabello es otro elemento que ha tomado protagonismo en los más pequeños. Ana Belén Alarcón, Estilista de Palumbo, señala que los niños y niñas cada vez a más temprana edad comienzan a opinar, y casi decidir sobre cómo quieren tener su cabello, los padres muchas veces solo cumplen con llevarlos, pues ellos indican, deciden, opinan”.

Se puede observar que desde los seis o siete años aproximadamente, están decidiendo o dando indicaciones a sus peluqueros. Incluso llevan las fotografías en las que aparece el corte que desean. Manicure, Brushing y corte, son los servicios más exigidos por los preteens, aunque recientemente, ya comenzaron a aparecer otras técnicas como tinturado de mechas para las más pequeñitas.

Niños pretenciosos son la nueva tónica de la generación que comienza a ingresar con fuerza al mercado de la belleza.

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